Las condiciones que garantizan el bienestar.

Empresas desenfocadas.

Si hay algo de lo que no se escapa ninguna organización sin importar su tamaño, gremio o función es que, las decisiones y las nuevas ideas vienen de las personas. Por eso la prioridad de todo líder debería ser focalizar esfuerzos en ellas, garantizar espacios que estimulen la creatividad y entender sus motivaciones.

 

Hay tres generaciones que por lo general conviven en las organizaciones de hoy: los Baby Boomers, enfocados en el poder, el reconocimiento, la jerarquía y la estabilidad; la generación X, para quienes lo más importante es la acumulación de riquezas, las apariencias y el dinero; y la generación actual, los Millennials, su propósito está en disfrutar lo que hacen, en el crecimiento personal, el aprendizaje continuo, la cooperación y el trabajo en equipo, lo que los mueve es el bienestar.

 

Los Millenials se dieron cuenta que lo que realmente importa en la vida no es acumular riquezas, que no importa si te llaman doctor(a), tienes secretaria y una oficina de 200 metros si no puedes transformar la sociedad desde tus responsabilidades, entendieron que trabajar en equipo es poderoso y que la cooperación es la base del progreso.

 

Esta generación es la que está llegando a las organizaciones de hoy, personas en búsqueda de bienestar, equilibrio y un trabajo que genere impactos positivos. Pero ¿realmente las empresas están listas para acoger a los Millennials?

 

La realidad es que la mayoría de las empresas no están preparadas para recibir a estas personas que, al encontrarse con entornos laborales diseñados para satisfacer la necesidad de poder y jerarquía de las generaciones pasadas, no le encuentran sentido a lo que hacen y es cuando llega la frustración.

 

Las organizaciones tienen la responsabilidad de hacer lo mejor para que las personas que trabajan con ellos estén en equilibrio, promoviendo espacios donde se tomen decisiones basadas en la confianza (solo se puede cooperar, y por lo tanto crecer, si se confía en el otro) y hábitos de vida saludables que generen bienestar para disfrutar la vida y el trabajo.

 

Para cumplir con esta responsabilidad, las empresas deben tomar decisiones desde la empatía, ponerse en los zapatos de los otros para entender qué es lo que realmente los motiva. Esa es la única forma para crear equipos de alto rendimiento conformados por personas enfocadas y dispuestas a dar lo mejor de sí en todo lo que hacen.

 

El entorno juega un papel fundamental en el comportamiento de las personas y el alto rendimiento es el resultado de garantizar 5 pilares en las empresas: alimentación, deporte, ocio, socialización y conocimiento.

 

Cuida lo que comes porque en eso te convertirás, la alimentación es el pilar más importante, es lo que hace que todos los demás procesos estén en equilibrio, las emociones, la agilidad mental, la concentración, la capacidad de aprendizaje y de generar nuevas ideas, son procesos ligados con los alimentos que consumimos.alimentación

 

Por eso es tan delicado que las empresas no lo vean como un tema fundamental para el desempeño y no garanticen la alimentación consciente para las personas.

 

Junto con la alimentación, el deporte es el pilar que garantiza la conciencia física, gracias a él oxigenamos el cerebro, regeneramos las neuronas y ayudamos a reducir los síntomas de ansiedad y depresión debido a que se liberan sustancias implicadas en la regulación de las emociones, por eso luego del ejercicio se generan sensaciones de calma, satisfacción y felicidad, el humor mejora y la energía aumenta.

 

Además del deporte y la alimentación, las personas deben tener tiempo para hacer todo aquello que produzca felicidad. El ocio no es un invento de los últimos años en occidente, dedicar tiempo a actividades para disfrutar la vida y dotarla de un verdadero sentido ha sido una búsqueda de la humanidad en todos los tiempos, en la Antigua Grecia se entendía como el camino para lograr el objetivo del ser humano, la felicidad y como la acción para enriquecer y desarrollar su mente.

 

La socialización también es muy importante, nos relacionamos para co-crear, descubrir puntos de vista, fortalecer la personalidad y desarrollar fuertes habilidades sociales que nos permitan habitar el mundo con armonía y respeto. Las empresas deben permitir una socialización libre y espontánea, con espacios abiertos que promuevan una comunicación fluida y eficiente. Los Millenials buscan empresas donde se pueda trabajar en equipo y donde las jerarquías no estén primero que la comunicación.

 

Es un hecho que los Millenials quieren aportar a la sociedad con su trabajo, desean darle un sentido que va más allá del dinero o el reconocimiento, mientras que los Baby Boomer están migrando hacia ese pensamiento porque reconocen que acumular bienes materiales no sirve de nada si no tienes tiempo para cuidar de tu salud, hacer lo que te hace feliz y pasar tiempo con las personas que quieres, que la vida pasa y por eso hay que disfrutar de todo lo que hacemos e ir en búsqueda de algo que le dé un sentido real.

 

Las empresas no pueden pretender atraer y conservar el mejor talento joven si su realidad sigue siendo vencida para la época. Deben desprenderse de su deseo egoísta de dinero y aceptar que pensar en la gente es una verdadera inversión, porque solo cuando están felices y en equilibrio pueden lograr grandes cosas. Si las empresas dejaran de estar desenfocadas y comenzaran a pensarse desde el bien común, habrán aceptado su verdadera responsabilidad: transformar la sociedad.